Relacionados

Eventos

Nuria Rossy es compositora y cantante, nacida en una familia de músicos y artistas. La pasión que tiene su familia por el arte viene de sus antepasados. Además, su hijo Nick participó en el programa de Operación Triunfo. Hablamos con ella y nos avanza pequeños detalles de su próximo trabajo literario y musical. 

El Artista de la Calle: ¿De dónde viene esa pasión por la música en la familia Rossy?

Nuria Rossy: Mi padre decía que el culpable de esta locura de los Rossy por la música era mi abuelo, Hipólito Rossy. Él fue violista en una orquesta y dormía a mi padre tocando las Romanzas de Beethoven (mi padre me decía que no había modo de dormir con algo tan bonito y que no quería que se acabara jamás). También, fue flamencólogo y su obra “Teoría del Cante Jondo” tuvo mucho que ver con el reconocimiento del flamenco como valor cultural en los años sesenta, cuando se publicó el libro, a la vez que la celebración del primer congreso del flamenco y la aparición de Paco de Lucía.

A partir de mi abuelo, mis tíos y mi padre vivieron la música con mucha pasión: mi tía, Matilde Rossy, fue y es una gran guitarrista de flamenco y colaboró con su padre en la elaboración de contenidos de la “Teoría del Cante Jondo”.

Mi padre decía de mi tío ,Mario Rossy, que nació con la música en las venas de tal modo que no necesitó estudiar para tocar la guitarra, el órgano, el piano y el acordeón divinamente. Estoy de acuerdo con él... Parece que, de sus hijios, mi primo Jorge Rossy nació con ese don para la percusión y ha tenido la valentía de iniciarse al piano ya de mayor regalándonos mucha belleza. Sus hijos Félix y Damián son unos chicos muy talentosos también. Y mi prima Mercedes, que murió ya hace años, fue una mujer que se abrió paso como pianista en un mundo muy masculino entonces, el mundo del Jazz en Estados Unidos. 

Pero para mí, lógicamente, fue mi padre quien me llenó la cabeza y el alma de música: formamos un dueto de acordeón cuando yo tenía apenas diez años, me enseñó cómo componía y cómo organizaba sus nuevas composiciones, arregló algunas piezas clásicas para manos pequeñas con el fin de enseñarme a tocar al piano algunas canciones de Schubert, de Grieg... y pasamos sus últimos años cantando juntos el repertorio más variopinto que podrías imaginar. Cuando murió hace unos meses, yo estaba cogiéndole la mano, recitando sus oraciones y cantando nuestras canciones, ante algunos de mis sobrinos e hijos. Unos días antes, con su sentido del humor habitual, que no carecía de certeza, me dijo: No me muero ni a la de tres... es que mis constantes vitales van con la música.

EADLC: Cuando compones, ¿qué es lo que supone a nivel personal?

N.R: Cuando escucho música, cuando compongo, cuando tengo un concierto o cuando toco en casa con mis hijos o con amigos.... supone felicidad, sosiego, medicina... y también necesidad de saber más, de tener más recursos para expresar más, de encontrar más caminos. Es que a mi me pasa como a mi padre: mis constantes vitales van con la música: cuando algo no suena como imagino en mi cabeza siento una poco de insuficiencia cardíaca. No he podido formarme como hubiera querido por circunstancias distintas y me considero bastante autodidacta: eso tiene mucho de bien y también de insatisfactorio.

EADLC: ¿Cómo es la convivencia con cuatro adolescentes apasionados por la música?

N.R: Por un lado, te diría que la dosis elevada de adolescencia en casa me lleva sin remedio a tener un espíritu muy juvenil, cosa que sorprende también a mis amigos músicos y al mismo público cuando me ven en acción.

Por otro lado, siempre digo a mis hijos que el camino artístico va de la mano del camino personal, que tienen que responsabilizarse de hacerse felices y no lo serán si no se sienten auto-realizados. Así, que es importante que en casa encuentren un ambiente que favorezca esa realización artística y personal, y como este pequeño piso en el que vivimos los cinco es nuestra base de operaciones, es necesaria la adquisición de hábitos de trabajo autónomo para desarrollar sus proyectos, de compromiso con uno mismo, de orden en los espacios de trabajo y en los horarios de cada uno para no entorpecernos unos a otros... Eso me requiere estar muy atenta a orientarlos y garantizar que las necesidades de todos puedan satisfacerse. Desde fuera, porque no vive con nosotros, mi pareja es en esto un apoyo.

Aclaro que los apasionados de la música son, sobre todo, Manel y Nick (ambos de 19 años), porque Mario (21), el mayor, aunque canta y toca la guitarra muy bien, es un apasionado de las artes marciales internas y de la literatura: es un gran lector y está terminando su primera novela. Ricard (de 15), tiene otra pasión: él es el artista plástico de la casa y promete como fotógrafo porque tiene mucho talento: quiere dedicarse al mundo de la Imagen, aunque, evidentemente, también le gusta la música.

Manel quiere dedicarse a la producción musical y a la composición de bandas sonoras y por su fiebre musical fue por lo que Nick llegó a esta casa, porque juntos disfrutan de la música y tienen algún que otro proyecto juntos que esperemos vea pronto la luz.

EADLC: Tu pareja es bailarín. ¿En qué estilo?

N.R: Sí, Francisco es bailarín, actor y coreógrafo. Desde muy niño manifestó esa pasión y un don para ello. Aunque estuvo en una compañía de danza él es demasiado creativo para someterse a una coreografía trazada por alguien, así que desde joven empezó a crear sus propios espectáculos y en su país de origen, Colombia, tuvo renombre y creó su escuela. Aquí llegó porque actuó en Caixa Forum, en Barcelona, y se enamoró de la ciudad, así que reinició sus proyectos con otros espectáculos como “InTenso”, en el que tuve la suerte de colaborar con la dirección musical, y ahora va a presentar “Paso a Paso”.

Son espectáculos de teatro-danza... digo así porque aunque habitualmente llaman Danza-Teatro a espectáculos como el suyo, Francisco explora al máximo su trabajo corporal pero también desarrolla un alto nivel de teatralidad, no sólo por su gestualidad sino por sus exigencias a nivel de interpretación, de iluminación y de escenografía. Todo lo dirige él, y se acompaña de buenos músicos que improvisan a partir de sus movimientos. Es muy interesante su trabajo. (www.franciscolorza.com). Además trabaja como actor colaborando en algunos rodajes y yo lo he elegido como director de un espectáculo de textos y música que espero presentar próximamente.

EADLC: ¿Qué tal has llevado la participación de tu hijo Nick en Operación Triunfo?

N.R: Nick está feliz por las oportunidades que ahora le brinda la vida. Siempre ha querido cantar y al llegar a esta casa encontró una familia que le apoyaba al cien por cien en su proyecto. Desde el principio le dije que hay muchos caminos para dedicarse a la música: entrar en la academia de OT es uno, pero no es el único, aunque es un camino que te ofrece la oportunidad de visibilizar tu proyecto. De hecho, antes de entrar en OT él tenía ya algunas canciones a medio componer con la idea de grabar su disco y moverlo por el mundo, porque Nick tiene siempre muy en mente sus objetivos vitales y artísticos. Pero allí no pudo mostrar todo su talento, ni su trabajo: no es fácil entrar en la academia y tampoco estar ahí dentro. Nick tiene mucho que decir y OT ha sido el empujón para que se le conozca. A partir de ahora, el trabajo es suyo. Él siempre supo, y yo fui pesada recordándoselo, que entrar en OT sólo es una oportunidad si va acompañada de mucho trabajo, porque sin esfuerzo y tesón, por mucho OT que haya, no saldría adelante como artista. Un artista necesita mucha capacidad de trabajo.

EADLC: ¿Cuál es esa canción en tus conciertos a la que tienes especial cariño?

N.R: Desde hace tres años, la que más disfruto es “Fill meu” (hijo mío). Es una canción que compuse una noche de insomnio pensando en mis hijos y en todo lo que habíamos superado juntos, en todo lo que yo querría transmitirles si esa fuera mi última canción.... así que ahí les dejé una especie de testamento. 

Al tiempo llegó a casa Nick y me dijo que él habría dado lo que fuera con de tal que alguien hubiera compuesto algo así para él. Se la canté cuando vino a vivir con nosotros, igual que se la canté en la gala 2, porque sé que para él es, como para mis otros hijos, una canción que representa la unión familiar y en la que les recuerdo lo que creo que sería mi mensaje principal para ellos: ama y sé tú mismo. 

Además, es mi canción especial porque aún siendo muy sencilla a nivel musical, cuando la canto en los conciertos, se genera un ambiente muy mágico:  todo el mundo se pone a cantar ese “la-ra-la”.... y también hay quien suelta alguna lagrimilla, porque todos tenemos cosas a las que querríamos dar valor, agradecerlas, o también cosas que querríamos que hubieran sido diferentes... pero al final, amar y ser una misma (uno mismo) es el aprendizaje principal de las vivencias difíciles... creo yo.

EADLC: Tu próximo disco saldrá en verano ¿Qué nos puedes adelantar?

N.R: Espero que salga en verano. Financiar un nuevo disco es muy difícil en este país, y tendré que invitar a la gente a participar como mecenas otra vez: lo haré con la plataforma VERKAMI, que ya fueron muy profesionales en el disco anterior. 

“U” va a ser un disco en el que sigo explorando distintos lenguajes. El primero, “Sobre la marcha” (2010) suena a mí con unos matices jazzísticos (que es la base de mi formación  musical), en “Ressorgiré” (2016) ya avisé de un cambio que culminaría en “Alegría” (2017) hacia la música más popular, empatizando con mis raíces mediterráneas y siempre con sonido acústico.

En el próximo, a nivel musical, me siento cómoda con sonoridades actuales sin perder mi esencia y a nivel de contenidos, las canciones que formarán parte de él serán una invitación a la empatía: creo que el individualismo al que nos ha llevado el Capitalismo nos ha hecho insensibles al sufrimiento ajeno y al valor que tienen algunas personas de nuestro alrededor porque esta sociedad sólo da importancia a quien es productivo... ¿De verdad la productividad de alguien va a ser sólo el índice de su valor?, y seguiría reflexionando... ¿Qué tipo de productividad? ¿De verdad creemos que no es productiva una anciana sabia en una familia, un niño con Síndrome de Down que nos recuerda que nada hay más importante que la honestidad y el amor? El capitalismo nos ha llevado a creer que sólo quien produce comodidad y riqueza material aporta algo a la sociedad... En mi nuevo disco me sumo a muchas voces que hoy en día queremos dar valor al Ser y no al Tener. 

EADLC: Asimismo estás desarrollando un proyecto literario. Explícanos la idea de ese trabajo.

N.R: Siempre me gustó escribir y siempre quise hacerlo. Hace tres años empecé a escribir una novela que necesita la dedicación de un tiempo que no tengo, así que voy a pasitos... pero creo que este año podré terminar este proyecto: se trata de una novela en la que exploro la evolución de una mujer que vive una situación de violencia de género y doméstica (a la que suele sumarse la violencia económica) a la que se ha acostumbrado hasta tal punto de preocuparse por otras mujeres y no por ella y por sus hijos. Era un reto contar el proceso de cambio evolutivo en esta persona y cómo la intuición y los buenos amigos que la rodean van aclarándole su situación para que busque los medios para hacerle frente... era un reto porque tuve que entrar en la observación psicológica y contextualizar bien los hechos que se exponen. Pero me encontré con otra circunstancia: como soy compositora, lo que me ocurrió fue que, en algunos pasajes, a medida que escribía prosa... iba escribiendo una prosa que ya podríamos considerar poética... hasta que acababa escribiendo una poesía a la que ponía música... y ya tenía una canción de ese pasaje!, ja, ja...  Primero intenté separar lo uno y lo otro.... y me sentía que estaba cortándome las alas hasta que dejé que fluyera la creatividad a sus anchas y así han nacido unas canciones que van trenzándose con la novela, de modo que el resultado es una novela con banda sonora, ja, ja. El formato físico supongo que será un libro-cd y lo seguro es que tendrá su versión de espectáculo musical, para el que me pondré bajo la dirección de mi pareja, Francisco Lorza, porque me parece la mejor opción.

En algunos de mis conciertos ya ofrezco una parte de lo que será este espectáculo, “Yo soy Paula”, que trenza textos y música. Me gustaría estar lista para presentarlo en noviembre, que es el mes dedicado a la Violencia de Género. Pero a ver: mi tiempo se ve muy reducido para describir el proceso evolutivo de Paula a la vez que atender los procesos evolutivos personales de cuatro adolescentes que tengo en casa, como te puedes imaginar... ja, ja.

EADLC: También eres docente. ¿Qué mensaje principal es el que sueles inculcar a todos sus alumnos?

N.R: Bueno... antes de seguir con esta pregunta quiero aclarar algo: Tras años ejerciendo como profesora de historia, de música y de refuerzos de catalán y castellano, tengo que decir que yo soy muy crítica con el sistema de enseñanza porque creo que realmente es el espacio donde los adultos de esta sociedad llena de insatisfacción, domesticamos a nuestros niños sólo para que sean “útiles” al sistema socio-económico que hemos construido y que ya está claro que no da ninguna felicidad ni a unos ni a otros... sin embargo, les obligamos a pasar por el aro como si eso fuera la verdad absoluta.

Yo creo que cada persona es responsable de conocer para qué está aquí y con qué talentos cuenta.... y luego ir en busca de su desarrollo. No siempre el Colegio es una institución en la que nuestras personitas puedan hacer este trabajo personal... No siempre los colegios son espacios donde se defiende ese desarrollo, sino más bien se somete a nuestras criaturas a aprender a obedecer sin reflexionar sobre sí mismos, a adaptarse aunque sea a costa de anular su esencia... Es un sistema basado sólo en los contenidos que necesitan las personas que tienen inteligencias lingüísticas y científicas, y donde no entran las personas con otras inteligencias. 

Ahora que te he contextualizado qué es para mi ser docente... ya puedo decirte que el mensaje que de un modo u otro he querido transmitir siempre a mis alumnos es el mismo que también digo a mis hijos: AMA Y SÉ TÚ MISMO. Ama quien eres, conoce al máximo quien eres, desarrolla al máximo eso que eres, ama que los demás sean como son y ámalos como son, no quieras que los demás tengan que ser como tú quieras que sean, ni aceptes que tú tengas que ser como alguien diga que tienes que ser. Creo que si todas las personas nos responsabilizáramos de ser al 100% lo que somos y lo amáramos, encontraríamos muchas más intersecciones entre unas personas y otras y el mundo sería más rico a todos los niveles. 

EADLC: ¿Con qué artistas musicales has colaborado o te gustaría colaborar?

N.R: Fui muy feliz cuando en mi primer disco, “Sobre la marcha”, pude tocar con los músicos que más admiraba entonces: Jordi Bonell es para mí uno de los más grandes guitarristas que ha dado este país: ¡un artista exquisito!. Escuché su tema “Àngel” y ese día, en el año 2005, me prometí que un día grabaría con él mi tema “Mai més”. Cuando le enseñé ese tema y me dijo que sería un placer y que le gustaba sentí que flotaba y no dejé de dar gracias por los sonidos mágicos que sabía que me iba a regalar la vida al grabar con él: lo tenéis en Spotify y es una maravilla. Lo escucho deleitándome en esa guitarra y la batería de Roger Blavia, otro grandísimo que tuve la gran suerte de tener en mi primer disco. Como yo no estaba satisfecha de cómo había cantado yo ese tema invité a un saxofonista para hacer de este tema un espacio instrumental dentro del disco, y fui feliz con el resultado.

En mi último disco “Alegría” deseaba tocar con Xavi Lozano y tuve la suerte de que era amigo del técnico del estudio de Grabación SENTIR-Estudis, en el que grabé, y la musicalidad deliciosa de este flautista llenó de magia otra vez el tema “Mai més”. 

Tengo que confesar que he pasado muchos años en que me acostaba lanzando a la noche el deseo de tocar con unos músicos con los que sintiera una afinidad absoluta a nivel musical y personal, que tuvieran el nivel que mi oído requiere y la humanidad que mi alma desea. Se lo expresé a mi padre hace unos meses y la semana pasada, día en que mi padre habría cumplido años, ensayé con mi actual banda de músicos y me emocioné: sentí que ahora sí estoy donde quería estar.

También tengo el deseo de grabar algún tema con todos los Rossys. Eso sería maravilloso, pero de momento es una idea que ronda por mi cabeza y a la que aún no he puesto patas... 

Eso sí, de cara al próximo disco me gustaría invitar a hacer alguna colaboración a mis amigos de la asociación de cantautores Rodautors (a la que pertenezco), así como al Kanka,  Salvador Sobral, Marwan para que recite un texto en medio de una canción, un contrabajista que me hechiza llamado Jorge da Rocha, o el cantautor italiano Alessio Arena... pero las cosas se dan poco a poco. Mientras, como decía Pedro Guerra, hay que saber “ser feliz en la escalera” hasta que uno llega a aquel desván lleno de sueños... 

 

 

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar