Relacionados

Eventos

En 1994 la zaragozana Diana Montañés comenzó su andadura en las artes escénicas y dos años después escribió su primer guión teatral. Tras este primero vinieron muchos más y algunos de ellos han sido representados en cientos de escenarios. En 2007 se proclamó ganadora del Premio Actuación Joven de Aragón, por una adaptación de un guión teatral y en 2009 obtuvo el galardón a la originalidad en los premios Buero Vallejo. Ahora, compagina su vida en familia con su pasión y tras más de 20 años en los escenarios nos presenta, junto a sus tres hijos, “La isla de las chuches”.

El artista de la calle: ¡Hola, Diana! ¿Cómo surge la idea de embarcarte en la aventura de escribir tu primer libro?

Diana Montañés: Todo comenzó en el confinamiento, la verdad es que al principio agradecimos el estar encerrados y poder disfrutar de tiempo en familia. Pero el estar encerrados en un piso de 60 metros sin balcón, ni terraza, me dio por pensar que era inhumano tener encerrados y privados de libertad a mis tres hijos. Y, aunque cada día lo convertíamos en una fiesta después de las clases, pensé que la mejor manera de viajar era a través de los cuentos. Noche tras noche les iba contando un cuento inventado, en el que viajaban a lomos de Teodisio el dragón a “ La isla de las Chuches” y, después de varias noches, mi hijo Saúl, el mayor, me dijo que tendría que escribirlos. Así que lo que empezó como unos cuentos terapéuticos para poder salir de casa sin saltarnos el confinamiento se convirtió en la novela infantil “ La isla de las Chuches”. 

EADLC: “La isla de las chuches” está orientado al público infantil y ha sido ilustrado por tus tres hijos, Saúl, Hugo y Neizan. ¿Cómo se gestan estas ilustraciones y cómo consigues hacerles partícipes de ello? 

D.M: Es cierto que está orientado a público infantil, pero también está escrito para que los adultos recuerden que una vez fueron niños. En varios capítulos se hace alusión a aquellos juguetes imaginarios olvidados en un rincón de nuestra isla que pertenecen a esos adultos que han olvidado imaginar. Porque el único billete para viajar a “La isla de las Chuches” es la imaginación, algo que nadie debería dejar de utilizar.

Cuando el libro estuvo terminado me enfrenté a un reto, ahora tocaba ilustrarlo. Primero quisimos que fuera la abuela de los niños la que nos ayudara con las ilustraciones. Pero una de las tardes empapelamos nuestro suelo pegando un montón de folios en el suelo y con todas las pinturas de dedos, temperas, acuarelas y objetos que teníamos hicimos un gran mural abstracto. Después los tendimos en el tendedor hasta el día siguiente que fue el mas divertido. Cogiendo uno a uno los folios cada uno de mis hijos fue imaginando a qué escena de nuestro libro les recordaba y fueron imaginando que veían. Nuevamente pintaron sobre ellos definiendo un poco más las imágenes y volvieron de nuevo al tendedor. Y finalmente el tercer día con rotuladores perfilaron los dibujos que habían hecho. 

Sorprendentemente para nosotros, habían quedado unas ilustraciones divertidas y muy coloridas. Así que las enviamos a la editorial esperando su visto bueno y finalmente fueron aceptadas. 

EADLC: Por la situación en la que nos encontramos ahora mismo no has podido presentar  todavía tu obra por todo lo alto y con público. Hasta que llegue ese momento, ¿dónde podemos encontrarlo? 

D.M: Se puede encargar en cualquier librería en versión papel. Además se puede adquirir en los canales online de la editorial Mrmomo, Amazón, Kobo, La casa del libro y El corte Inglés. Pero  yo soy de Zaragoza, concretamente del barrio de Las Fuentes y apoyando el comercio local, siempre que me preguntan pido que si se quiere adquirir un ejemplar en papel, lo hagan el las dos pequeñas librerías que hay en mi barrio. JAP y ZENIT-5 que siempre tiene ejemplares en papel para adquirirlos en el momento. 

EADLC: ¿Cómo te enfrentas al temido llamado “papel en blanco” al comenzar esta historia? 

D.M: Soy bastante imaginativa, así que cuando me siento para escribir algo es porque ya lo tengo en mente. La forma de contarlo es lo más difícil, así que como siempre he estado ligada al teatro, me imagino en un escenario de un teatro lleno de público y mientras fluyen las letras, es como si se lo estuviera contando a ellos. Imagino sus reacciones, si veo a alguno que se duerme...es que algo no va bien. Si ríen es que se divierten y si lloran es que la historia les ha llegado al corazón.

EADLC: ¿Cuál es la moraleja del cuento y el mensaje que, junto a tus hijos, queréis mandar a la sociedad? 

D.M: El mensaje es claro. De cualquier mala situación siempre hay que ver la parte positiva. Con la imaginación podemos crear diferentes escenarios para resolver cualquier problema, siempre hay que apoyarse en los cercanos. Para los peques que son varios hermanos les mostramos que en un hermano pueden encontrar a su mejor amigo. Y para los adultos, el mensaje como hemos dicho antes es que deben imaginar y recordar que una vez fueron niños y por muy mayor que te hagas siempre hay que conservar ese niño que hay en nuestro interior. 

EADLC: Además de ser escritora estás sumergida desde hace más de 20 años en el mundo del arte escénico, hasta llegar a crear tu propia compañía de teatro y escribir tus propios guiones y adaptaciones. ¿Cómo ha sido tu trayectoria desde tus comienzos? 

D.M: Empecé de muy joven haciendo teatro en el instituto, y siempre agradeceré a mi primer director Antonio Rosales que me enganchara a este vicio sano que es el teatro. Pasé por varias compañías donde aprendí y me formé y finalmente creé mi propia compañía Ars Escénica Teatro que este año cumple 20 años. 

EADLC: Esta maldita crisis sanitaria ha golpeado todos los sectores profesionales, pero, desgraciadamente, la cultura tardará en recuperarse, a pesar de refugiarnos en ella más que nunca. ¿Crees que vamos a vivir tiempos difíciles para el mundo del espectáculo? ¿Ya no se va a poder o será más difícil dedicarse a la cultura de forma casi exclusiva? 

D.M: De siempre ha sido difícil dedicarse exclusivamente al mundo del espectáculo, ya que siempre hay temporadas buenas y malas. Es cierto que esta ha sido una muy mala temporada, y más aún cuando casi hemos quedado olvidados y se han hecho oídos sordos a nuestros gritos de auxilio, poniéndonos constantemente más y más trabas. Pero todos los que englobamos el amplio mundo cultural en Aragón somos luchadores y por supuesto que saldremos adelante y volveremos a llenar las plazas, los teatros, las salas grandes y pequeñas. Volveremos a los escenarios y seguiremos arrancando sonrisas nos cueste lo que nos cueste. 

EADLC: Tras tu trayectoria y tus vivencias en el mundo del arte escénico, ¿qué le recomendarías a todas las personas que eligen cualquier disciplina artística como futuro y forma de vida? 

D.M: Que si de verdad aman el arte y disfrutan con lo que hacen, que lo peleen y que luchen por sus sueños. Les diría: “No te rindas”.

EADLC: Para concluir con la entrevista y volviendo a tu cuento de “La isla de las chuches” ¿cómo te estás sintiendo con la respuesta del público? ¿Habrá más cuentos en un futuro? 

D.M: Estoy muy ilusionada, me encantan los comentarios que me llegan por las redes de los peques que lo han leído. Y así en petit comité te contaré que ya estamos trabajando en la segunda parte de “ La isla de las Chuches” con muchas aventuras, nuevos personajes y por supuesto con mis protagonistas favoritos Saúl, Hugo y Neizan. Que son mi fuente de inspiración y para mí, los mejores hijos del mundo.  

EADLC: Desde nuestro medio de comunicación cultural te deseamos toda la suerte del mundo en esta nueva aventura y en el mundo del arte escénico. Ha sido un placer conocerte un poquito mejor y es muy esperanzador ver cómo una madre de familia compagina su día a día con sus sueños y los hace realidad. Muchísimas gracias y hasta pronto.  

D.M: Muchísimas gracias a “El artista de la calle” por este ratito tan agradable y por dejarnos colarnos en su casa.

 

Entrevista en vídeo día del libro: https://youtu.be/pNOyWbavcyM

 

Fotografías cedidas por: Diana Montañés

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar