La XVIII edición de los Premios Simón se celebró el pasado viernes, 29 de marzo, en la Sala Mozart del Auditorio de Zaragoza, en la que Miriam Domínguez y Rafa Maza fueron los encargados de presentar la ceremonia. Esta gala tuvo a un embajador de excepción, Jesús Vidal (Galardonado con el Goya Actor Relevación 2019), que brilla con luz propia. En esta edición los premios han estado muy repartidos, aunque el ganador por excelencia ha sido el documental de "Becker y las brujas", dirigido por Elena Cid. Esta directora aragonesa ha sido galardonada con 4 Premios Simón de los 5 a los que estaba nominada, seguida por la película "Miau", de Ignacio Estaregui que, de los 7 premios a los que aspiraba se ha llevado 3, entre ellos, el más importante, el Simón a mejor largometraje. Toda la gala estuvo amenizada por una banda de músicos compuesta por: Toño Bernal al contrabajo; José Antonio López a la batería; Julio Calvo al bajo y Óscar Carreras al piano, tocando canciones del Rock y Pop español a la que, en varias ocasiones, se unió Miriam aportando su cálida voz. 

Este año, el Simón de Honor fue para Félix Zapatero, ayudante de producción, director de casting, ayudante de casting y realizador, además de haberse convertido en punto de referencia para el diseño de los proyectos cinematográficos que se ruedan en Aragón (Gran Enciclopedia Aragonesa, El periódico de Aragón, 2019). Le fue entregado por el gran Gabriel Latorre, anterior galardonado con este premio.

Recalcar el discurso fresco que dirigió, a todos los asistentes a la ceremonia, el embajador de honor, Jesús Vidal. Entre sus emotivas palabras dijo que las personas diferentes, las llamadas "con discapacidad" también pueden aportar muchas cosas al cine, como la verdad en las interpretaciones de los papeles y sobre todo, que pueden hacer papeles de personajes que no tengan discapacidad, llamando la atención de directores, directores de casting y productores. Mencionó la importancia de la educación en valores, relacionada con el cine, que permite ver cambios en la sociedad como los que muestra la película "Campeones". 

Fue una ceremonia que, desde su comienzo hasta el fin, hizo muchos guiños a temas políticos como las ayudas para hacer cine y la mujer en el mundo audiovisual. Se mencionó en varias ocasiones a los referentes del cine aragonés y la educación en valores y los niños estuvieron muy presentes, sobre todo cuando salieron los niños/as de un colegio de Cadrete (Zaragoza) que habían realizado cuatro cortometrajes sobre valores, y los de la escuela de cine "Un Perro Andaluz"

 

Texto: Lucía Llana

Imágenes: Teresa Monteagudo

 

                          

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