El festival “Al Este del Moncayo” alcanzaba la tarde del 29 de enero su IV edición. Desde la sala Z de la capital aragonesa se celebraba un San Valero con música en directo un año más. Las puertas se abrían y el público se iba adentrando en ella hasta llenar el espacio elegido para esta ocasión. El pistoletazo de salida lo daba Nacho Estévez “El Niño”. Su maestría con la guitarra y su carisma sobre el escenario dejaban a los asistentes con ganas de volver a escucharlo. A él le seguían otros ocho artistas y tras más de tres horas de música en directo y una gran variedad de estilos musicales daba por concluido el festival, alcanzando su mayor acogida por parte del público. La entrada era libre y cada formación musical nos mostraba su proyecto en un total de unos 15 minutos de actuación. 

Esta edición venía cargada de flamenco y “El Niño” quiso poner su granito de arena con su brillante actuación. A él le seguían otros dos talentos zaragozanos; Laura Ondiviela y Pablo Contreras. Se hacen llamar Zoë y  en formato de guitarra y voces interpretaban una preciosa versión del tema “Corre”, de Jesse & Joy. A este le seguían otras versiones y temas originales;  uno de ellos dedicado a Alan, técnico de sonido de la sala Z y fallecido hace un tiempo. 

Según la hora prevista, a las 19:45 h. era el turno de otro amante del flamenco. Saúl se arrancaba por el Arrebato y Estopa y le dedicaba una se sus canciones originales a su hijo de 5 años; “Comandante”. Reconocido como Arrebato de Zaragoza el artista derrochaba energía y buen rollo por doquier. 

Diego Melendez, veterano ya de nuestros festivales “Al Este del Moncayo”, era una de las propuestas no aragonesas. El artista malagueño se afincó hace años en nuestra ciudad y no queda un rincón de Zaragoza por el que no haya desfilado el cantante para mostrar cualquiera de sus proyectos. Con una versión de “La Llorona” se metía al público en el bolsillo una vez más y para esta ocasión lo acompañaba con el cajón su amigo Ehsan, integrante de la banda Melomania Street con la que se cerraba esta edición. Eshan Saleheshtehardi también aparecía en el escenario en la apertura, junto a Nacho Estévez “El Niño”

Casi llegando al ecuador del festival era el turno de La Mujer Inversa. Con Ana María Acón descubrimos a una artista renovada, con nuevas canciones y a punto de lanzar su primer trabajo discográfico grabado en Madrid. La artista zaragozana nos mostraba algunas de sus canciones que incluirá en su nuevo EP y también otras que se han quedado fuera pero siguen sonando en sus conciertos. La cantautora ponía el toque Indie al festival. 

A Mercury Rex los disfrutamos en formato dúo. También repetidores del festival nos volvían a poner los pelos de punta con la voz de Iñaki Averno y la guitarra de David Rodriguez. “Mi pasión” o “Estrella fugaz” eran algunas de las canciones que hacían sonar. Además, David Rodriguez quiso regalarnos un tema en solitario de su grupo “Umbra”

Como novedad, este año “Al Este del Moncayo”, contaba con artistas emergentes. Elena y Gonzalo nos mostraban como la música no tiene prejuicios y  no tiene edad. Ellos eran la propuesta más joven de la tarde y brillaron con sus homenajes a Antonio Vega o La Fuga. 

Carlos Sobreviela, miembro de la banda zaragozana “Sabios del Clan” nos hacía disfrutar con sus canciones. Guitarra en mano hasta se atrevía a estrenar una canción sobre el escenario de la sala Z. La banda nace en 2018 y su primer trabajo discográfico es grabado por Rafa Dominguez en los estudios de La cafetera atómica, bajo el nombre “Todo es mentira”. 

Como colofón a la IV edición de un festival que ya se ha convertido en un referente en nuestra ciudad subía al escenario Melomania Street. Era la hora prevista y con una energía que hizo que el público asistente pidiese más de una canción extra  al finalizar, la reciente banda zaragozana recordaba en una de sus versiones al desaparecido Mauricio Aznar. También ellos ponían un toque novedoso, ya que a diferencia del resto de formaciones elstos sonaban fusionando el sonido acústico con el eléctrico.  

Cabe agradecer a la sala Z su acogida con esta propuesta y al técnico de sonido de esta, Damian. Él fue el encargado de que todo sonase a la perfección y estuvo pendiente de cada detalle y de cada uno de los artistas. 

Un año más y desde este medio de comunicación cultural agradecemos el cariño y esfuerzo de todos los músicos que han pasado y pasarán por cada una de nuestras ediciones. A todos ellos… Gracias. Por vuestra música, por que sin vosotros esto no tendría sentido, ni existiría… Un millón de gracias. 

 

Fotografías realizadas por: Teresa Monteagudo.

 

 

 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar